Lonxa de Álvaro | Acerca de las lonjas
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Acerca de las lonjas

¿Qué sabemos de las lonjas?

Desde siempre, el ser humano se ha valido del mar como una de las principales fuentes de recursos. Para conseguir alimentos, la pesca ha sido una de las actividades fundamentales para la humanidad. Actualmente hay muchísimos avances y modalidades en este amplio sector, pero lo que no cambia es el lugar donde pescadores y comerciantes se reúnen en torno al pescado y el marisco que traen los pescadores en sus barcos: las lonjas.

 

Pero ¿qué son exactamente las lonjas? Son instalaciones, normalmente situadas en las cercanías de un puerto donde cada mañana los pescadores se reúnen para tasar e intercambiar su mercancía con los mayoristas, que les compran el pescado y  el marisco para sus negocios. Básicamente se puede decir que es un mercado como cualquier otro, salvo que presenta cierta particularidades que explicamos a continuación.

¿Cómo funcionan las lonjas?

Lo primero es esperar la llegada de los barcos pesqueros. La lonja está situada normalmente en el puerto pesquero, por lo que la subasta se celebra conforme los barcos van arribando tras faenar en el mar, descargando su preciosa carga. Mientras se realiza el atraque, el personal del barco va apilando el pescado y el marisco en cajas dispuestas para su posterior venta, clasificándolo por especie y por tamaño.

 

Una vez preparado y expuesto el producto en la lonja, comenzaba la habitual subasta. Pese a que en la actualidad en España ya no es una práctica obligatoria (sí lo sigue siendo el pesado y tasado de los lotes), en Galicia y España sigue siendo una práctica habitual. Antiguamente las subastas se hacían a viva voz, aunque en la actualidad el proceso suele estar informatizado haciendo más eficiente el proceso, aunque se pierda esa “magia” de mercadeo tan característica.

 

Este tipo de subasta, bien puede ser al alza como en otras prácticas habituales, o bien “a la holandesa” o a la baja, un estilo de puja muy peculiar y característico de este tipo de mercado. ¿Quieres saber cómo funciona?

 

En primer lugar, una vez se tasa y etiqueta el producto, sale en pantalla el precio con el que comienza la puja.Los restauradores, pescadores y otros compradores profesionales, ven el precio de salida y rápidamente éste precio empieza a bajar. Cuando el posible comprador ve un precio interesante, pulsa el botón de comprar en el mando que tiene y ya queda registrada su compra de la caja en cuestión al precio que tuviera en el momento de pulsar.

 

Si esto es así, ¿por qué no esperar a que el precio baje del todo y llevarse el producto lo más barato posible? Hay que recordar que en las pujas existe mucha competencia, por lo que si una persona interesada espera demasiado a que baje el precio, es posible que lo pierda en beneficio de otro pujador, ¡por lo que es mejor ser rápidos! Es importante a la hora de pujar, conocer a los pescadores y el tipo de producto que suelen ofrecer, qué se oferta en mayor mediday la calidad y cantidad de los mismos que puede variar en función al proveedor, la estación del año o incluso el tiempo.